Como
surgió
la Idea


Este diccionario es el fruto de diez años de arduo trabajo, desde 1992, diez años recopilando datos y palabras, buscando aquí y allá, y sobretodo recibiendo la colaboración desinteresada de muchísimas personas. En primer lugar pues, debo de agradecer a todas las personas de Chóvar que me han ayudado a lo largo de todo este tiempo, especialmente a todas aquellas que me han ido diciendo palabras y expresiones que después he recogido en el diccionario; sin vuestra inestimable ayuda, todo esto hubiera sido imposible.
Desde siempre era conocida en Chóvar la idea de que allí se hablaba de un modo especial, y asimismo diferente a los otros pueblos. Se utilizaba un castellano plagado de palabras valencianas y también propiamente castellanas, aunque muy arcaicas, y que ya no se usaban en el habla común de la ciudad. Se escribieron muchos artículos a lo largo del tiempo mencionando esta singular característica del habla chovera, se enumeraron algunas palabras, algunas frases y expresiones, pero todo quedó ahí. A mi me resultaba curioso que nadie se hubiera propuesto la redacción de un diccionario. Fue entonces durante ese año de 1992, cuando escuchando una conversación, alguien dijo una palabra muy extraña, provocando la carcajada general. "Eso ya no lo dice nadie, menos dos o tres abuelos", dijo uno.
De eso se trataba, por lo tanto: había que reunir y anotar todas las palabras que se dijeran en el pueblo, con el fin de que quedara un testimonio escrito de la particular habla chovera, y de esta forma se perpetuara en el tiempo. Así nunca se perdería, y aunque ya nadie empleara muchas de esas palabras, al menos quedaría una constancia gráfica de cómo se habló en el pueblo de Chóvar hace años. Y ya nadie podría arrebatarle al pueblo lo que era suyo propio: su habla, y en definitiva, su historia.
Lo que empezó así como un juego fue poco a poco convirtiéndose en algo mucho más serio. Mucha gente se enteraron de lo que estaba haciendo, y en algunas ocasiones me llegó a emocionar el ver como muchas personas con las que prácticamente no había hablado se acercaban a mi para darme nuevas palabras. Repito que sin su ayuda hubiera sido impensable este proyecto, pues muchas de esas palabras son prácticamente vestigios de la antigua habla chovera, y no son conocidas por los más jóvenes, por los choveras y choveras del mañana. La idea del diccionario chovero funcionaba, y fue tomando la forma que más o menos vosotros veis. No es solamente un diccionario, pues incluye además otros apartados, como orígenes, explicación de los rasgos valencianos, etc.
Ya solo quedaba elegir un soporte para poder difundir este diccionario. Para esto último conté con la gran ayuda de mi amigo Christoph Lerche, coautor de esta página web, y verdadero cerebro informático. Sin su colaboración, este diccionario estaría todavía escrito en papel y bolígrafo! Decidimos pues incluir este diccionario en Internet, además de otras cosas, si es que ya habeis consultado el contenido de la página, y así, ayudados por las nuevas tecnologías, sería posible que personas de fuera de Chóvar también tuvieran acceso a su habla. Se aportaría así un grano de arena más para lograr el principal objetivo de este diccionario: alejar el chovero del olvido.