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Historia
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Primeras nociones históricas
Escribir acerca de unos acontecimientos que no se han presenciado es siempre una tarea difícil. Si además, los encargados de este cometido son unos profanos en materia de historia, la realización del trabajo se convierte en algo harto complicado. No obstante, como grandes aficionados a la historia, vamos a intentar ordenar todos los datos acerca del pasado de nuestro pueblo. Intentaremos hacerlo lo mejor que podamos, y de la forma más amena posible.
Parece ser que ya en la Edad de Bronce existían algunos yacimientos en algunos de los montes situados en el término, como el Pico Bellota o la partida de Castellet. Ya de época posterior, el asentamiento más importante es el "Poblado Íbero", como se le llama en el pueblo. Se sitúa este en la cima del monte "Rubial" (ver LUGARES DE INTERÉS). Se trata de un núcleo de población de los íberos edetanos. Esta tribu ibérica tuvo su área de influencia en todo el norte de Valencia y sur de la provincia de Castellón, y su ciudad más importante fue Edeta (Lliria). Consideramos que fueron éstos los primeros "choveros" históricos, por formar parte de una tribu concretamente definida y emplazada por los historiadores griegos y romanos. Estos edetanos fueron los primeros moradores fijos que veían salir el sol por el monte "Puntalón", como tantos otros choveros lo han hecho a lo largo de los tiempos. A partir de aquí, la imaginación puede llegar a ser un caballo desbocado: podemos pensar en!
la presencia de algún "chovero-edetano" en algunos de los grandes acontecimientos de aquella época. La toma de Sagunto por las tropas de Aníbal podría ser un ejemplo; ahora está bien estudiada la presencia de soldados íberos tanto en los ejércitos invasores como en los defensores. Vemos más lógico que fueran los íberos de la zona cercana a Sagunto (Camp de Morvedre, Alto Palancia) los que fueran llamados a la guerra, y más improbable que acudieran íberos de zonas más alejadas. La existencia de la llamada "Torre de Aníbal" en (Almedijar???), que según se especula, sería un baluarte de uno de los campamentos del general cartaginés avala esta hipótesis. Desgraciadamente, se precisan más estudios para conocer nuevos datos de esta oscura etapa del pasado de nuestro pueblo.
La formación del pueblo
Cuando Roma llegó a Iberia, se sabe que la mayoría de tribus íberas le plantaron cara. Los edetanos hicieron lo propio, y como tantas otras tribus, acabaron cayendo bajo yugo romano. Ahí probablemente comienza la época de decadencia del Poblado del Rubial. Desgraciadamente no existen demasiadas referencias históricas de este periodo, y en algunos estudios se sugirió la presencia de algún asentamiento o construcción romana en el término. No en vano, se sugiere que el nombre de Chóvar parece proceder del latín vulgar "Chova" (cueva), y viene a decir que, a pesar de no existir ningún núcleo urbano de aquella época, al menos si que fue visitada la zona. Puede que la primera impresión que se llevaran los romanos de estas tierras fuera el elevado número de grutas y cavernas en nuestras montañas. Todavía nos faltan conocer los datos suficientes que puedan ligar los dos grandes periodos históricos de los que se tiene constancia; sabemos que tienen que existir: simplemente no nos cre!
emos que desde la época ibérica (siglos V-II a.C.) hasta la dominación efectiva musulmana (siglos XI-XII) no existiera ningún tipo de población estable en el pueblo.
Las primera referencias históricas con una fecha concreta para la fundación de lo que actualmente es el pueblo de Chóvar se remontan a 1127, año en el que se habla de la "alcarea de Xova". Existe otro escrito posterior de 1242, en el que se habla de Xova y Bellota. El texto de estas dos cartas, así como su explicación y una teoría acerca de esta primera etapa musulmana del pueblo se pueden encontrar en el artículo "Chovar, Bellota y Guarga. Dos Cartas Árabes de los siglos XII y XIII", escrito por José Martí Coronado y patrocinado por el Ayuntamiento de Chóvar. En otra publicación del citado autor se expone la posible procedencia del vocablo "Chóvar", que según él vendría del árabe "juw-wa" (valle, depresión del terreno). Por otra parte, en el libro "Historia del reino de Segorbe y poblaciones adyacentes" del profesor D. Carlos Navarro Granell, se da otra fecha a la fundación de Chóvar: en el año 1108 existe ya un pequeño reducto musulmán, formado por ocho casas, en las falda!
s del monte "Punta de la Sartén", junto al núcleo actual de Chóvar; estos habitantes procedían del castillo de Bejís. Dice también este investigador que el rey moro de Valencia Abu Said se interesó por la recién fundada población de Chóvar, y que después de visitarla y comprobar su execelente paisaje y la calidad de sus aguas, decidió convertir al pueblo en su morada veraniega. Fue el propio Abu Said quien popularizó el nombre de "Zucaina Chova" (hermosa cueva), anteponiendo la palabra árabe "zucain" (hermosa) a la latina "chova" (cueva), lo cual presupone que ya existía alguna edificación romana con ese nombre de "chova".
No queremos entrar en ningún tipo de polémicas: tengan más razón unos u otros, lo que está claro es que el pueblo de Chóvar como tal nació alrededor del siglo XII, y que ya en aquella época se había establecido el nombre del pueblo que aún escuchamos actualmente.
El dominio musulmán
El antiguo núcleo urbano de Chóvar es de época musulmana, como lo atestiguan el trazado desigual de algunas calles y muchas construcciones esparcidas por todo el término. José Martí Coronado en su libro "Un paseo por Chóvar" explica que el lugar donde se situó el primer núcleo urbano fue alrededor de la "Punta de la Sartén", una atalaya que hoy en día se encuentra en un estado muy deteriorado (ver LUGARES DE INTERÉS). Las primeras viviendas se esparcirían a los lados des esta torre, que tendría una labor defensiva y de vigilancia. En otros estudios se comenta que las primeras casas del pueblo se dieron en lo que hoy es la "Calle Larga". Otras edificaciones que son vestigios de aquella época son la "Torreta" (ver LUGARES DE INTERÉS), los aljibes o "ajups", las balsas, la "senia" (noria) los azudes, y por encima de todos ellos el Pantano (ver LUGARES DE INTERÉS). Según el americano K.W Butzer, citando su artículo "Irrigation agrosystems in Eastern Spain: Roman or Islamic origi!
ns?", la obra originaria no presenta refuerzos, pero sí un aliviadero. Asimismo, se añadieron contrafuertes en el siglo XIV, a lo largo de la primera ampliación, lo cual sugiere que la construcción original es muy anterior.
El mejor referente para una explicación completa de esta etapa es la obra de D. Carlos Navarro Granell "Historia del Reino de Segorbe y poblaciones adyacentes". Nos cuenta él que en 1115 Chóvar contaba con 35 casas y 230 habitantes, siendo su jefe Abu Al-Quaffard, cuyo título era "Jefe Islámico del Río Palancia". Ya se ha señalado en el apartado LA FORMACIÓN DEL PUEBLO la predilección deL REY MUSULMÁN DE Valencia Abu Said por Chóvar (recordemos que fue él quien acuño el término "Zucaina-Chova"). Quiso Abu Said agradecer a la población los bellos espacios de tiempo allí pasados, y por ello creó el cargo de "Califa Local", para el que nombró a un tal Abu Yammdir, y que desempeñó este papel durante 30 años.
El sucesor de Abu Said en el reino musulmán de valencia fue el célebre Abu Zeyt, quién continuó visitando Chóvar en la temporada estival. Fueron los años que van de 1150 a 1212 los de mayor pujanza y florecimiento del pueblo de Chóvar, prácticamente sin haber sido ya superados en ninguna época. A este "moro Zeyt" (como era conocido) le siguió Yammir Zayyan, último rey moro de Valencia, tras el cese de aquel. Zeyt pasó a ser Rey de Segorbe, y su cariño por el pueblo fue tal, que en 1233 le pidió al rey Jaime I una orden de respeto absoluto a la colonia musulmana de Chóvar. La orden fue cumplida a rajatabla, pues durante todo el reinado de este rey, ya efectuada la conquista del Reino de Valencia, la población de Chóvar no sufrió ningún tipo de represalia ni saqueo.
En los siglos XIV y XV los musulmanes siguieron viviendo en las zonas rurales, encargándose de tareas agrícolas básicamente. Recibieron en nombre de "moriscos", y en algunos lugares como la Sierra Espadán, siguieron manteniendo cierta autonomía. Se sabe que los moriscos de Chóvar tuvieron hasta el año 1518 privilegios especiales, en cuanto a sus leyes, costumbres y religión, destacándose incluso por encima de una gran parte de la colonia morisca del reino. Sin duda, fueron los musulmanes o moriscos los que introdujeron el almendro, el algarrobo, el olivo, la vid y otros cultivos, condicionando ya desde entonces el futuro agrícola de Chóvar. Todos los abancalamientos y ribazos de los montes son una continuación de su labor; esta práctica ayudó a mantener la fertilidad del suelo, y permitió que viviera un amplio núcleo de población en una zona donde la orografía no lo ponía nada fácil. Es imposible negar la influencia que estas gentes tuvieron sobre el pueblo. Queramos o no, e!
l Chóvar actual no tendría sentido sin su concurso.
El declive morisco y su expulsión
A principios del siglo XVI, los moriscos de Chóvar y de toda la Sierra Espadán comenzaron a declinar. Colaboró especialmente el decreto de Carlos V por el cual se obligaba a los moriscos a tomar caminos: la conversión al cristianismo o la emigración. Mucha gente decidió tomar el camino más fácil, la conversión, pero muchos otros prefirieron defender por las armas su cultura y sus costumbres. Se inició una rebelión por parte de los moriscos de la Sierra Espadán, y las gentes de Chóvar se unieron a ésta en el año 1525. El caudillo de esta guerra fue el morisco Carbau, natural de Algar de Palancia, y que se hizo llamar Zelim Almanzor (quizá intentando emular al gran caudillo musulmán Almanzor, que a finales del siglo X puso en jaque a todos los reinos cristianos de la península). La revuelta se prolongó durante unos años, e incluso llegaron a derrotar a las huestes del Duque de Segorbe (que llegó defendiendo la causa de Carlos V), debido a que estos moriscos eran mejor conocedo!
res del terreno que las tropas del duque. Pese a todo, Zelim Almanzor fue derrotado en Ahín, y el sueño de libertad de los moriscos se desvaneció. Los moriscos se convirtieron al cristianismo, aunque secretamente seguían profesando el culto islámico.
Se sabe que en 1530 Chóvar pasó a ser propiedad de Gaspar Centelles, señor de Pedralba. Este noble valenciano utilizó el pueblo como lugar de descanso, a causa de su delicado estado de salud. Centelles era jefe de un grupo de gentes afines al movimiento luterano, una de las iglesias protestantes. En 1563 la Inquisición acusó de hereje a este noble y le quemó en la hoguera. Chóvar no tuvo dueño hasta 1570, cuando se hizo cargo del pueblo Francisco Centelles y Fernandes de Heredia, tercer Conde de Oliva y Barón de Nules. El pueblo quedó integrado en la baronía de Nules hasta la fatídica fecha de 1609, año en que se promulgó la expulsión de los moriscos, y en que Chóvar alcanzó su declive.
La edad Moderna
La guerra de la Sierra Espadán y la posterior expulsión de los moriscos dejó al pueblo de Chóvar con muy poca población. Probablemente vendrían nuevos pobladores de otros pueblos del Alto Palancia, aunque no de la Plana, como lo atestigua el hecho de nuestra lengua castellana. No obstante, la particularidad de nuestra habla está de sobra contrastada (ver DICCIONARIO CHOVERO), como se puede ver en esta misma web.
No existen demasiadas referencias escritas de la edad Moderna en Chóvar. Sabemos que la Iglesia Parroquial, dedicada a Santa Ana, pertenecía a la Iglesia Parroquial de Almedíjar, y que en 1597 obtuvo su independencia. Es probable que en estos últimos años de presencia morisca coexistieran cristianos y musulmanes (aunque estos últimos "no declarados"), todo un ejemplo para nuestros días. En 1610, la iglesia de Chóvar perdió su independencia y pasó a depender de la de Azuébar. La iglesia que tenemos en la actualidad es de finales del siglos XVIII, aunque haciendo caso de las noticias referentes a la parroquia, es seguro que en su construcción se aprovecharía algún pequeño templo anterior.
El pueblo de Chóvar debió vivir su etapa más negra entre el siglo XVII y el siglo XVIII. La expulsión de los moriscos, que habían cultivado las tierras del pueblo durante siglos, supuso un gran descalabro en la economía local. Es curiosa la crónica sobre Chóvar que aparece en la obra de Antonio Josef Cavanilles, escrita en 1794, e incluida en su "Observaciones sobre la historia natural, Geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia", y que dice lo siguiente: "Chóvar, Azuébar y Almedíjar son pueblos situados en las raíces meridionales de la Sierra de Espadán. Chóvar se halla en la punta oriental del triángulo a una legua del río Palancia, con 80 vecinos, que cultivan un suelo ondeado y montuoso, logran algún riego de sus fuentes, su aspecto es pobr y sus moradores han mejorado el cultivo a pesar de los obstáculos que presenta el suelo, áspero y peñascoso, lo tienen plantado de algarrobos, higueras, olivos y viñas. De las 80 arrobas que se cosecharon en este!
año entre los tres pueblos, de algarrobas no se dio ninguna en Chóvar"...Por suerte, la situación ha cambiado mucho desde la visita del gran botánico valenciano.
Desde el siglo XIX hasta nuestros días
Durante el siglo XIX Chóvar fue cobrando nueva vida, recuperando su población y su economía, a la par que otras localidades del reino de Valencia. En esta época el pueblo era propiedad de "Los Señores", sabemos además que la mujer era conocida por "la Baronesa". Probablemente tendría relación con la Baronía de Nules, a la que ya perteneció el pueblo en los siglos XVI y XVII. Los señores del pueblo vivían en una casa situada en la plaza de la Iglesia, y con la cual se comunicaba por una ventana, para poder oír misa sin salir de la casa. Se le llamó el "palacio de los señores" y en una de sus habitaciones se emplazó más adelante la "cárcel" de la localidad, el lugar adonde iban los reos sorprendidos cometiendo algún delito, después de ser reducidos por el alguacil. Por suerte, hoy la "cárcel" de Chóvar tiene un fin más amable y lúdico: es el lugar donde los festeros o "mayorales" sitúan el "bar de la Comisión" en la Semana de Fiestas.
Existen muchas viviendas y construcciones realizadas a lo largo del siglo XIX, como una era con una inscripción de 1854, o la popular "Pica del Pozo", una fuente con un rótulo de 1896, y que ha dado lugar al dicho de "ser más viejo que la pica'l poso", muy utilizado en Chóvar para referirse a algo a alguien muy viejo. Existen también algunos paneles de azulejos dedicados a algunos santos, como el de San Roque o el de Santo Domingo. La iglesia de Chóvar viene referida en una obra de 1873, por un tal Mundina; a partir de 1890, la iglesia parroquial de Chóvar vuelve a recuperar su atonomía, dejando de depender de la de Azuébar. Como nota anecdótica, el año 1873 tiene lugar en los Corrales de Guarga una curiosa reunión de partidarios de la República (ver LUGARES DE INTERÉS), lo cual demuestra la implicación de los choveros en los acontecimientos de este convulso siglo.
Ya en el siglo XX, la fisionomía de Chóvar adquirió el aspecto que tiene en la actualidad. En 1900 el pueblo contaba con 786 habitantes, una cifra nada desdeñable. En 1921 se funda la Cooperativa Agrícola, y en 1929 se construye el Bar de la Cooperativa; no obstante, por aquellas fechas (y antes) existían en Chóvar hasta cuatro "tabernas", en las que los vecinos mataban su tiempo...en una época sin televisor, ni radio, y en la que la gente se encerraba en sus casas una vez oscurecía. El pueblo participó en la que fue probablemente la etapa más triste de nuestra historia común: la Guerra Civil. Cuando el frente de guerra se situó entre Chóvar y Eslida, gran parte de la población fue trasladada a unas cuevas próximas. Pese a todo, los combates no llegaron al pueblo, pues cuando el ejército republicano capituló el frente continuaba a la altura del Puerto de Eslida. Se comenta la anécdota acaecida durante 1981: durante el gran incendio que asoló la mayor parte del término de Chó!
var y otros pueblos, se pudieron escuchar multitud de explosiones, fruto de las armas almacenadas, escondidas o perdidas durante la contienda del 36.
Tras esos luctuosos sucesos de nuestra historia, el pueblo tuvo que comenzar de neuvo a medrar. La guerra y la emigración produjo un descenso de población, pues en 1950 vivían en el pueblo 505 vecinos (una tercera parte menos que a primeros de siglo). Durante las décadas de los 50 y 60 se explotaron unas minas de cinabrio (mercurio) que dieron puestos de trabajo y atrajeron a gente de otros puntos de la península (ver LUGARES DE INTERÉS). Con respecto a la vida de Chóvar desde estos años hasta nuestros días, es fundamental remitirse a la obra de D. José Queralt Diana, que ha dedicado multitud de artículos de prensa, conferencias, colaboraciones escritas en el libreto de fiestas, entrevistas, etc. Un libro ineludible es por tanto "Chóvar, visto por José Queralt Diana", editado por el Ayuntamiento de Chóvar, y que es una recopilación de las múltiples citas que ha realizado este autor a nuestro pueblo, desde el año 1962.
Hoy, en los primeros años del siglo XXI, con una población censada de poco menos de 400 habitantes (que aumentan notablemente con la llegada del fin de semana), Chóvar es un rincón muy visitado por ser un enclave ideal en las estribaciones de la Sierra Espadán. También aquí han llegado Internet y las nuevas tecnologías, que han permitido que nosotros escribamos esta página, para poder hablar de nuestro querido pueblo por los cinco continentes.
Citas Bibliográficas
Butzer, K.W. et al. 1985. Irrigation agrosystems in Eastern Spain: Roman or Islamic origins?. Annuals of the Association of Americans Geographers, 75(4): 479-509.
Cavanilles, A.J. 1794. Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia. Edición facsímil de 1972, Valencia, Artes Gráficas Soler.
Gispert Macián, L. 1980. Caminando por la Sierra Espadán. Ed. Marí Montañana.
Martí Coronado, J. 1997. Chóvar, Bellota y Garraga. Dos cartas árabes de los siglos XII y XIII. Editado por el Ayuntamiento de Chóvar.
Martí Coronado, J. 1998. Un paseo por Chóvar. Editado por el propio autor.
Navarro Granell, C. Historia del Reino de Segorbe y poblaciones adyacentes.
Queralt Diana, J. 2000. Chóvar, visto por José Queralt Diana. Editado por el ayuntamiento de Chóvar.